GUADALAJARA, JAL.- Formar mujeres para operar un tractocamión es solo una parte del camino. El siguiente desafío está en que las empresas del autotransporte abran espacios para incorporarlas a la operación y les permitan desarrollar una carrera detrás del volante.
Ese fue uno de los mensajes que dejó la graduación de la novena generación de Conductoras Scania, integrada por 11 mujeres, con la que el programa alcanzó 91 operadoras graduadas desde su inicio en México. Esta generación fue, además, la primera que concluyó su formación en Jalisco.
“Necesitamos empresas dispuestas a abrir esas puertas. Necesitamos que el talento que hoy estamos celebrando encuentre oportunidades reales para trabajar, desarrollarse y crecer”, señaló Adriana Davy, gerente de Marketing y Comunicación de Scania México, durante el cierre de la ceremonia.
El planteamiento coloca la discusión más allá de incrementar la participación femenina en los programas de capacitación: el objetivo es que las mujeres preparadas puedan incorporarse efectivamente al mercado laboral.
“Conductoras Scania no termina cuando entregamos un diploma. Empieza cuando ustedes salen de aquí, salen a rodar en las carreteras y tienen una oportunidad real de ponerse frente al volante”, agregó Davy.
La generación que concluyó su preparación forma parte también de Mujeres Conduciendo el Cambio, iniciativa que busca ampliar la participación femenina en una industria donde el capital humano se ha convertido en uno de los desafíos para sostener la operación.
El proyecto plantea formar durante los próximos tres años a 300 mujeres como operadoras, técnicas e ingenieras vinculadas con el transporte de carga en México. La novena generación de Conductoras Scania corresponde, a su vez, a la segunda generación desarrollada dentro de esta iniciativa.
En esta ocasión, el proceso de selección partió de más de 100 candidatas, de acuerdo con Magdalena Rodríguez, cofundadora de ProSociedad, quien destacó que uno de los obstáculos no está en la disponibilidad de talento femenino, sino en generar acceso y confianza para que pueda incorporarse al sector.
“El talento está ahí. Lo que hace falta es el acceso y la confianza”, expresó Rodríguez, quien señaló que las participantes concluyeron el proceso listas para transitar hacia una nueva etapa de inserción laboral.
La formación de esta generación se extendió durante seis semanas y no estuvo limitada al aprendizaje técnico para operar un tractocamión. Las participantes recibieron acompañamiento relacionado con confianza, manejo de emociones, organización personal y toma de decisiones.
Por su parte, Rodolfo Hernández, gerente de Relaciones Institucionales de Scania México, destacó que esta graduación representa un punto de partida para continuar incorporando a más mujeres al autotransporte, por lo que la compañía buscará mantener los esfuerzos de capacitación y generar nuevas oportunidades para futuras operadoras.
“Este es apenas el inicio. Queremos seguir capacitando a más mujeres y abriendo oportunidades para que puedan desarrollarse profesionalmente dentro del transporte”, subrayó.
María del Socorro Aceves Morales (graduada), quien habló en representación de la generación, explicó que durante esas seis semanas las participantes enfrentaron desde las dificultades propias de las maniobras hasta situaciones familiares y personales.
“Este curso no solamente nos enseñó a conducir un tractocamión, nos enseñó a tener más confianza en nosotras mismas, porque no solo cambia nuestra vida, también cambia la vida de nuestras familias”, afirmó.
La preparación también busca responder a las barreras que todavía encuentran las mujeres cuando intentan desarrollarse profesionalmente en actividades tradicionalmente ocupadas por hombres.
Marleth Alejandra Montaño, directora general de Autotransportes Pilot, indicó que a lo largo de su carrera ha observado cuestionamientos hacia las mujeres relacionados con la maternidad, el cuidado de los hijos, la presión laboral o su capacidad para desempeñar determinadas funciones.
“Son cuestionamientos que nos han perseguido a lo largo de nuestra vida en varias etapas. Y eso nos obliga a querer demostrarles que sí podemos. Es agotador porque uno se tiene que esforzar el doble o el triple”, señaló.
Para Montaño, el objetivo hacia adelante es que las mujeres no tengan que demostrar constantemente que pueden ocupar esos espacios únicamente por su género.
“Me va a dar más gusto que en un futuro no tengan que demostrar nada. Que las cosas las hagan por plenitud, por satisfacción personal”, expresó, al tiempo que llamó a las nuevas conductoras a continuar abriendo camino para otras mujeres.
La generación se desarrolló mediante una alianza en la que participaron Scania, la cooperación técnica alemana GIZ, ProSociedad y Autotransportes Pilot, además del acompañamiento de otros actores vinculados con el sector. Durante la ceremonia también se destacó la necesidad de que las empresas y la propia infraestructura carretera estén preparadas para recibir a un número creciente de mujeres en la actividad.
La iniciativa Mujeres Conduciendo el Cambio es implementada con apoyo de la cooperación alemana y recursos vinculados al Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania, de acuerdo con lo expuesto durante el encuentro.
Para las propias participantes, ingresar al programa significó en algunos casos retomar una aspiración postergada, buscar una nueva fuente de ingresos o acceder por primera vez a una formación que de otra manera habría resultado difícil alcanzar.
Una de las participantes explicó que la posibilidad de obtener una beca fue determinante para incorporarse al proceso.
“Lo que me motivó fue la beca. Sinceramente no sabía que se podía otorgar una beca y que se brindaría la oportunidad para poder aprender”, relató, al invitar a otras mujeres a buscar este tipo de oportunidades.
Las 11 nuevas operadoras concluyeron así una etapa, pero el desafío señalado durante la propia graduación comienza fuera del aula: que la capacitación encuentre correspondencia en empresas dispuestas a contratar, desarrollar y mantener al talento femenino en sus operaciones.
Con 91 operadoras formadas y nuevas generaciones previstas, la incorporación de más mujeres al autotransporte dependerá no solo de que existan candidatas dispuestas a tomar el volante, sino de que el sector construya las condiciones para que puedan permanecer y crecer profesionalmente en él.